GEMELOS DE CINE

LOS HERMANAS GRADY

La icónica imagen de las dos gemelas vestidas exactamente iguales, tomadas de la mano, esperando a Dany, el niño que pasea con su triciclo por los largos pasillos del hotel, en la película “El Resplandor”, de Stanley Kubrick, constituye una referencia obligada para la representación del terror en el cine. Sus inmaculados vestidos blancos se teñirán de sangre ante los ojos desorbitados de Dany que intentará sobrellevar el pánico estableciendo un diálogo con su amigo imaginario que le convence que no son reales, al igual que no lo son los personajes de los comic.

No importa las veces que veamos la escena, ni los años que han pasado desde su rodaje, es tal la maestría del realizador, que el terror se apodera del espectador sin darle respiro en ningún momento. Cuando el niño va a doblar la esquina del pasillo, nos quedamos literalmente helados y el pánico se acrecienta cuando vemos a las niñas al final del pasillo, esperándole. Magistral Kubrick, cómo juega con la música, el travelling de acompañamiento del niño, su rostro en primer plano en contraposición al plano fijo, casi hierático de las niñas que entonan su estribillo inocente, “ven a jugar con nosotras Dany “, “para siempre, siempre”, mientras, el plano lejano se va haciendo cada vez más cercano, al mismo tiempo que las ve encharcadas en sangre , en una escena de sacrificio bestial, ocurrido en un espacio donde la violencia lo llena todo.

El cine de género de terror ha utilizado recurrentemente a niños/as como elemento perturbador, pero sin duda son las gemelas Grady las que se coronan como las reinas de lo espeluznante, en esta breve escena, que ha pasado a la historia del cine.

Reunidas muchos años después las gemelas, convertidas ya en adultas, recuerdan cómo fue el rodaje, y su relación con el director Stanley Kubrick y con Jack Nicholson actor protagonista.